El hombre irrazonable



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Aldea de gente muerta

betancuria.gifEscucha música mientras lees pulsando aquí (Arvo Part, Canto memoria de Benjamin Britten, 1976)

Alfonso O’Shanahan

Al historiador Roberto Roldán debemos un breve y precioso trabajo monográfico sobre el hambre en Fuerteventura, así precisamente titulado: El hambre en Fuerteventura, publicado en 1968 por el Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, resultando un libro de lectura recurrente cada vez que se producen prolongadas sequías en las islas, que antaño llevaban inevitablemente a las hambrunas. Y esos dramáticos episodios de la vida canaria, si se han cebado reiterada y fuertemente en algún lugar del archipiélago han sido en la isla majorera por ser, junto a Lanzarote, en la que, como dice Roldán, lo corriente son un par de años buenos en cada decenio, dos o tres medianos, y el resto estériles.

A propósito de una de las recientes hambrunas africanas, he escuchado a un misionero católico decir que el capitalismo colonialista y sus monocultivos han sido y siguen siendo las principales causantes de esas grandes mortandades, que antes, con la agricultura de subsistencia y, por lo tanto, diversificada, no se producían. Familias y poblados campesinos se vieron atraídos por la posibilidad de "dinero fácil" ante la seguridad de adquisición de cosechas (a qué precios es otra cuestión...) por parte de la todopoderosa multinacional de turno. ¿No fue así como se produjo en Canarias la actividad de los cultivos llamados ’de exportación"?

Algo semejante pasó en Fuerteventura, al dedicar lo más cuantioso de su producción agrícola (siendo como era una isla de secano y con aquellos períodos decenales referidos) al trigo, con cierta diversificación hacia la cebada y el centeno. Hasta que las Cortes de Cádiz no acaban con los señoríos, Fuerteventura era territorio señorial, con dos instituciones que las más de las veces actuaban como mera correa de transmisión de ese señor feudal (casi siempre absentista). Se trata del Cabildo y de la Iglesia, a las que hay que sumar el Capitán (o Comandante) general de Canarias, que interviene ocasionalmente cuando las hambrunas adquieren proporciones alarmantes. Veamos estos párrafos de Roberto Roldán de suyo elocuentes:

Grandes cantidades de vecinos (de Fuerteventura) llegan sin cesar a Tenerife, Gran Canaria y La Palma. En La Laguna los mendigos de las dos islas se amontonan en sus calles hasta el punto de que el Ayuntamiento lagunero, en sesión de 28 de noviembre de 1771, acuerda asignar grandes cantidades de sus propios para paliar las necesidades de tantos hambrientos, rogando a los vecinos declaren a cuántos podrían mantener diariamente. Con ello se confecciona una lista y se ordena a los pobres que concurran todos los días a la Plaza del Adelantado a recibir la boleta donde se expresa el nombre del vecino al que deberían acudir en busca de sustento. Otro tanto efectúa el Cabildo de La Palma.
Fuerteventura, poco a poco -continúa Roldán- se despuebla. El Cabildo nos describe con frase gráfica la situación. Los majoreros están experimentando muchas muertes a manos de la necesidad, tanto en su isla como en las demás adonde han pasado, no habiendo barco que no vaya enteramente cargado de hombres, niños y mujeres, que parecen por los caminos y calles difuntos andando, y que se convierten en molestos peregrinos de aquellas islas a donde arriban.

Y completemos la descripción con este último párrafo sacado del mencionado volumen:

El Coronel de Milicias de Lanzarote, don Manuel de Armas Scorcio, en una petición elevada en 1773 a la Audiencia, se expresa en similares términos. En las parroquias de esta isla se llegan a enterrar más de mil quinientas personas, amén de las que se sepultaron en las ermitas del campo y en los despoblados. Se llegan a comer carnes putrefactas de jumentos, perros y gatos, con la secuela de enfermedades contagiosas que acaban por padecer incluso los que salieron para Tenerife. En Fuerteventura, el ganado menor se extingue casi totalmente.

Poco tiene de extraño, a resultas de la anterior, que en Fuerteventura, abajo del barranco de Santa Inés, existiera una vecindad llamada Aldea de Gente Muerta, en contraste flagrante con este otro topónimo betancuriano, Puerto de los Jardines, nombre sobre el que después prevaleció el de Puerto de Ajui, o Ajui a secas...

La geografia del hambre, de la miseria y de las calamidades en Canarias, siendo común en todas las islas, se centra especialmente en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, la primera con más población en los años de benignidad que la segunda, pues a más de su mayor extensión y de su no vulcanismo, se sitúan en ella explotaciones de barrilla u orchilla, cuyas cenizas se empleaban para la fabricación de vidrio, amén del cosco, que en caso de prolongadas sequías, se utilizaba también para la fabricación de gofio (`de los gofios encontrados / el de cosco colorado’, reza un conocido dicho).

Sobre el particular, leamos en el Cuadro histórico de estas Islas Canarias de 1808 a 1812, obra de José Agustín Álvarez Rixo:

La sequedad y consecuente escasez de cosechas de los años 1810 y 1811 encarecieron todos los comestibles, vendiéndose la fanega de millo de los Estados Unidos a 12 y 16 pesos corrientes; el barril de harina hasta 24 (pesos) fuertes; la fanega de trigo del país a 16 pesos y a 6 (de los) dichos cada costal de papas; lo demás guardaba proporción. Para colmo de miseria, llegó una multitud de majoreros, creyendo que, como otras veces, serían socorridos en Tenerife, y fue necesario multar a los patrones de los barcos a fin de que no los trajesen. Entretanto, el Cabildo de la isla sacrificó algunos granos y dinero en socorrer la común desdicha, proporcionando a los infelices algunas comidas diarias con que fueron escapando. Y en el Puerto (de la Cruz o de la Orotava), ya al año siguiente, D. Luis C. Lavaggi, mercader genovés rico, empleó muchos de dichos majoreros en varias obras que ideó al intento, cual fue el principio del paseo del Peñón, a fin de tenerlos ocupados, y el ocio no les indujese a algún mal hecho.
Finalmente, coronó la fiesta la aparición de la plaga de la langosta en todas las islas, a las cuales hacía más de treinta años que no visitaba. También el Cabildo tomó las providencias de costumbre y aunque se trabajó mucho y con tolerable acierto en el exterminio de estos devastadores insectos, cuya multitud oscurecía el sol, quedó cría para el año 1812, en cuya primavera se volvió a la lid con los pequeñuelos y se les fue extinguiendo.

Quizá no se comprenda bien lo anterior si no se completa con este otro párrafo del mismo Álvarez Rixo, y sin olvidar que hablamos de principios del siglo pasado [XIX]:

En toda la isla (de Fuerteventura) no había un médico, ni botica, ni escuela pública de primeras letras, ni ningún artesano de suficiencia, ni voluntad de aprender cosa alguna, a pesar que los majoreros son muy capaces cuando han hecho sus estudios en (Gran) Canaria. El juego de naipe era su entretenimiento favorito, en que, recogida la cosecha, la expendían jugando en las tabernas, siendo lo más escandaloso que los mismos clérigos entraban en este vicio con la mayor llaneza del mundo, en lugar de estar enseñando a sus convecinos aunque fuese a leer y la doctrina cristiana.

Curiosamente, la riqueza pesquera de Fuerteventura no venía a mitigar las hambrunas, dado que hasta bien avanzado el pasado siglo [XIX] es cuando se datan los asentamientos pesqueros, aunque consta que los campesinos hambrientos se desplazaban hasta la costa en busca de lapas y burgaos. Ello abunda en lo que decíamos antes respecto al monocultivo del trigo de secano que, impuesto a la fuerza por el señor feudal de la Isla (puesto que era lo que mejor se cotizaba en las islas ricas antes citadas), paradigma de economía colonial, terminaba por provocar las hambrunas mortíferas y desoladoras."
09/11/2004 10:15

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Autor: luciano jacaranda

Bueno yo queria agregar un comentario sobre lo que fue para mi una persona llamada matias kolonisky, por supuesto estoy con mi unica manera de poder expresar las cosas (escuchando musica) en si...........Matias fallecio este mes el dia 12/11/05 era una persona a la cual yo amaba y la voy a extrañar por eso aprovecho esta pagina para decirle cuanto lo queria . Adios .....

Fecha: 17/11/2005 19:14.


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Autor: florencia

esty muy de acuerdo

Fecha: 22/11/2005 17:29.


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