![]() El hombre irrazonable |
||
|
busca... |
Los chicos de Scottsboro El 31 de marzo de 1931, nueve jóvenes afronorteamericanos fueron condenados en Scottsboro (Alabama, Estados Unidos), acusados de haber violado a dos jóvenes blancas en un vagón de ferrocarril de mercancías. Los médicos que examinaron a las jóvenes después del supuesto delito, declararon que no había habido violación. Pese a este testimonio, ocho de los nueve Muchachos fueron condenados y sentenciados a muerte por el tribunal del estado. El Tribunal Supremo de Estados Unidos, en sus decisiones Powell contra Alabama (1932) y Norris contra Alabama (1935) revocó las condenas y penas de muerte dictadas en los tribunales locales, en el primer caso, porque los acusados no habían recibido asistencia adecuada y en el segundo, porque se había excluido a los negros de los jurados. No obstante, entre 1935 y 1937 continuaron los enjuiciamientos en el caso. Cuatro de los inculpados fueron condenados de nuevo y sentenciados a largas penas de cárcel. Los cargos que pesaban sobre los cuatro restantes fueron retirados. Andy Wright fue el último en salir de la cárcel, en 1950; 19 años, dos meses y 15 días después de haber pasado su primera noche en la cárcel. El presunto cabecilla del grupo, Heywood Patterson, se fugó de la cárcel en 1948 y se refugió en el estado de Michigan, donde no existía la segregación obligatoria. El gobernador de Michigan se negó a entregar a Patterson a Alabama. Patterson publicó su libro Scottsboro Boy, cuando era fugitivo. Murió de cáncer en 1952, a la edad de 39 años. Ozzie Powell y Clarence Norris, cuyos nombres figuraban en las dos decisiones transcendentales del Tribunal Supremo de Estados Unidos, obtuvieron la libertad condicional en 1946. Treinta años después, Norris pidió y consiguió el indulto incondicional, que le concedió el entonces gobernador de Alabama George C. Wallace. En principio, Wallace había sido partidario de las leyes de segregación del estado, pero para el decenio de 1970, la segregación obligatoria había sido rechazada en Alabama y el gobernador estaba tratando de corregir antiguos yerros. En 1979, Norris publicó un libro sobre la dura prueba a la que se vio sometido, titulado The Last of the Scottsboro Boys. Ultimo superviviente del grupo, falleció en 1989. Durante los años treinta, grupos muy diversos se erigieron en campeones de la causa de los Muchachos de Scottsboro, incluso el Partido Comunista Norteamericano y la Asociación Nacional pro Avance del Pueblo de Color (NAACP), la organización de derechos civiles más antigua del país. Pero la mayoría de los acusados consiguió finalmente la libertad gracias a la labor del Comité de Defensa de Scottsboro, en el que estaban representados estadounidenses de todos colores. Los historiadores han visto en las manifestaciones y concentraciones que se organizaron en apoyo de los Muchachos de Scottsboro un precursor importante del moderno movimiento en pro de los derechos civiles, que se inició a comienzos de los años cincuenta. Las decisiones emitidas por el Tribunal Supremo como resultado del caso están consideradas hitos que ampliaron considerablemente los derechos fundamentales de la población afronorteamericana; y, en realidad, de todos los estadounidenses. Al recorrer hoy -- siete decenios más tarde -- las calles de Scottsboro, no se encuentran indicios de la segregación inflexible que debe haber parecido inquebrantable a principios de los años treinta. El alcalde, Ron Bailey, quiere que los visitantes sepan que Scottsboro, una comunidad de apenas unos 15.000 habitantes, es hoy un lugar muy distinto de lo que era entonces. "Ahora nuestra ciudad está totalmente integrada; la mayor parte de nuestra población ni siquiera había nacido cuando se celebraron aquí los primeros juicios", nos explica. "Es preciso juzgar los acontecimientos de 1931 a la luz de las costumbres de aquel tiempo", añade. "En 1931, todavía vivían en esta ciudad personas que recordaban la Guerra Civil. Alabama se recuperó mucho más despacio que otras zonas del Sur, en los aspectos económico y de otro tipo". Es importante recordar lo que sucedió en esta ciudad en 1931, pero podría haber sucedido en muchos lugares en aquel tiempo, señala Bailey. Scottsboro ha cambiado desde entonces y también ha cambiado el Sur. El Scottsboro de hoy es progresista en cuestiones raciales. Probablemente tenemos un mayor porcentaje de matrimonios y relaciones interraciales que ningún otro lugar de Alabama. Y hoy nuestra ciudad ya no es sólo negra y blanca, sino multirracial. Por ejemplo, tenemos un creciente porcentaje de asiáticos e hispanos. Las relaciones raciales en Scottsboro son ahora como las de cualquier otro lugar del país. La cosas aquí no son perfectas, pero hemos recorrido un largo camino. El caso que estableció jurisprudencia contra el racismo de la sociedad estadounidense La historia de los Muchachos de Scottsboro es importante no sólo en la historia de los derechos civiles, sino también en la evolución del derecho constitucional, ya que fue el caso que dio lugar a una interpretación mucho más amplia de la garantía de la 14ta. enmienda de "igualdad de protección ante la ley" y de las "debidas garantías procesales". El caso también amplió el alcance de la garantía de la sexta enmienda del derecho de un acusado a "asistencia de abogado". Concretamente, el caso dio por resultado una garantía de derecho a tener asistencia de un abogado para todos los estadounidenses en todos los casos penales, estatales o federales, y la prohibición de excluir de los jurados a ningún grupo racial o étnico. La sexta enmienda de la Constitución de Estados Unidos incluye varios derechos para asegurar un juicio imparcial a los acusados en causas penales. Una de las principales disposiciones es el derecho a estar representado por un abogado. No obstante, a lo largo de casi toda la historia de la República, el derecho a abogado había estado limitado a quienes podían permitírselo económicamente y también a los delitos sobre los que tenía jurisdicción el gobierno federal. Esto cambió con el caso de los Muchachos de Scottsboro, que estaban acusados de infringir el derecho estatal, no federal, y eran tan pobres que apenas podían subvenir a sus necesidades básicas, mucho menos pagar un abogado que los representase. Finalmente se les asignaron dos abogados, pero eran totalmente inadecuados. Uno de ellos era un abogado especializado en bienes raíces en Tennessee, que estuvo ebrio durante todas las actuaciones. El otro, un abogado local que no había llevado un caso en décadas. El primer dictamen transcendental del Tribunal Supremo En un dictamen transcendental, emitido en el caso de Scottsboro, Powell contra Alabama (1932), del nombre de uno de los acusados, el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró que a los inculpados indigentes acusados de delitos capitales se les tenía que asignar un abogado apropiado. El Tribunal basaba su decisión principalmente en la cláusula sobre garantías procesales de la 14ta. enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Al revocar las sentencias de muerte, el Tribunal determinó, por mayoría, que la defensa de los Muchachos de Scottsboro había sido, en el mejor de los casos, inadecuada. El dictamen del Tribunal Supremo establecía que la asistencia de abogado era "fundamental" para las garantías procesales en casos de esta gravedad, en tribunales estatales o federales. "Al revocar las condenas", afirma Donald Lively en su obra Landmark Supreme Court Decisions, "el Tribunal Supremo estableció que la complejidad de un juicio penal impone el derecho a la presencia de un abogado". Aunque Powell contra Alabama fue una decisión limitada, por cuanto que se aplicaba sólo a los casos capitales, los especialistas en derecho constitucional aseguran que ha tenido un efecto considerable en la jurisprudencia estadounidense, ya que por primera vez se estableció el derecho a la asistencia de abogado, no sólo en los tribunales federales, sino también en los estatales. Además, como se indica en el Diccionario de Derecho Constitucional de Estados Unidos, "ligó la cláusula sobre asistencia de abogado de la sexta enmienda a los estados a través de la cláusula sobre garantías procesales de la 14ta. enmienda, aunque (hasta entonces) sólo en relación con los casos capitales en la etapa del juicio oral". El significado del dictamen también lo han subrayado Maureen Harrison y Steve Gilbert en su libro Landmark Decisions of the United States Supreme Court. "Desde el principio", escriben, "nuestras constituciones y leyes estatales y nacionales han concedido especial importancia a las salvaguardias procesales y substantivas destinadas a garantizar juicios justos ante tribunales imparciales, en los que cada inculpado reciba igualdad de trato ante la ley". El segundo dictamen transcendental del Tribunal Supremo Alabama, no obstante, se negó a ceder y abrió de nuevo el caso Scottsboro, incluso después de que los médicos que habían examinado a las mujeres certificaron que no había habido violación, e incluso cuando Ruby Bates se retractó, un mes antes del comienzo de los nuevos juicios. Una vez más se dictaron sentencias de muerte en el caso de dos de los inculpados: Heywood Patterson y Clarence Norris. Un segundo dictamen transcendental del Tribunal Supremo de Estados Unidos: Norris contra Alabama (1935), revocó de nuevo las sentencias de muerte, esta vez porque Alabama había prohibido la participación de afronorteamericanos en los jurados. La decisión unánime mencionó "la exclusión invariable y general de los negros" de los jurados y calificó de "violenta osadía" la idea apuntada por algunos de que los afronorteamericanos no reunían las condiciones necesarias para formar parte de los jurados. En un comentario sobre la importancia del fallo en el caso de Norris, The Oxford Guide to U.S. Supreme Court Decisions dice que el Tribunal Supremo mantuvo "que la exclusión sistemática de afronorteamericanos del gran jurado y del jurado del juicio, negaba a los acusados afronorteamericanos en los tribunales estatales (de Alabama) la protección igual de la ley garantizada por la 14ta. enmienda". De hecho, se les negaba un juicio justo por un jurado imparcial, según alega James Goodman en su celebrado libro Stories of Scottsboro. En una decisión unánime, el Tribunal Supremo de Estados Unidos sostuvo el argumento de la defensa, de que los negros habían sido excluidos de manera arbitraria y sistemática de las listas de jurados de Alabama en violación de la cláusula de protección igual de la 14ta. enmienda". Pese a los dos dictámenes del Tribunal Supremo de Estados Unidos contra la parte acusadora, el estado de Alabama insistió en celebrar nuevos juicios. Finalmente, cinco de los jóvenes fueron declarados culpables y cumplieron largas condenas de prisión; el último de ellos fue excarcelado en 1950. Los otros cuatro fueron puestos en libertad. Aunque el Tribunal Supremo de Estados Unidos no pudo librar de la cárcel a cinco de los Muchachos de Scottsboro, sí impidió que fueran ejecutados. Desde el punto de vista constitucional, la importancia del caso es que el Tribunal Supremo de Estados Unidos se había comprometido al derecho a la asistencia de abogado, al menos en los casos punibles con la pena capital. También había advertido que no se toleraría la exclusión de ciudadanos de los jurados por motivos de raza. La decisión Norris contra Alabama de 1935 dio por resultado la abolición de los jurados integrados exclusivamente por blancos en todo el Sur, aunque para ello tuvo que pasar algún tiempo. Otras decisiones posteriores del tribunal Con respecto a la decisión emitida en el caso Powell contra Alabama, dictámenes ulteriores del Tribunal Supremo reforzaron la garantía del derecho a abogado. En el caso de Johnson contra Zerbst (1936), el Tribunal Supremo del país declaró que todos los inculpados de delitos graves en tribunales federales tenían que contar con asistencia de abogado. Anteriormente (desde 1790), sólo los reos de delitos punibles con la pena capital ante un tribunal federal tenían que contar con abogado. En los años cuarenta, el Tribunal extendió este derecho a los encausados en tribunales estatales por delitos menos graves que los que se habían imputado a los Muchachos de Scottsboro. Muchos tribunales supremos estatales también exigieron la asistencia de abogado, en particular en casos de delitos penales graves. No obstante, en 1963 todavía quedaban siete estados donde no era obligatorio asignar abogado a todos los inculpados de delitos estatales graves. El Tribunal Supremo uniformó la legislación de todo el país con su decisión en el caso de Gideon contra Wainwright (1963), por la que se aplicaba el derecho a abogado enunciado en la sexta enmienda a todos los tribunales federales y estatales en casos de delitos graves. "El derecho de un acusado de un crimen a disponer de abogado puede que no se considere fundamental y esencial para un juicio imparcial en algunos países", declaraba el magistrado Hugo Black, "pero en el nuestro lo es". Esta decisión puso término a una de las historias más espectaculares del derecho constitucional de Estados Unidos -- de la que se da cuenta detalladamente en el libro Gideon"s Trumpet, publicado en 1964. "Gideon es una decisión de extraordinaria importancia", afirman Lee Epstein y Thomas Walker en su obra frecuentemente citada Constitutional Law for a Changing America. Llevó la "representación legal a una clase de acusados que hasta entonces no habían disfrutado de los servicios de abogado". Decisiones posteriores emitidas por el Tribunal Supremo a finales de los años sesenta, y sobre todo a principios de los años setenta, ampliaron el derecho universal a abogado establecido en 1963. En 1972, el Tribunal estableció que este derecho se aplicaba no sólo a los acusados de delitos graves con arreglo al derecho estatal y federal, sino también a todos los acusados de delitos punibles con pena de prisión. El país había recorrido un largo camino desde que nueve jóvenes afronorteamericanos comparecieron llenos de temor en un caluroso y polvoriento juzgado de Alabama en la primavera de 1931, donde se iba a decidir su destino. Sin embargo, la intervención del Tribunal Supremo en el caso de los Muchachos de Scottsboro dio lugar a una serie de importantes decisiones que reafirmaron los derechos fundamentales de todos los estadounidenses y garantizaron que este tipo de drama racial pasara a la leyenda, no sólo en la historia de los derechos civiles sino también en la larga evolución de la jurisprudencia del país. Es un caso que desató fuertes pasiones y acalorados debates en los años treinta y que todavía tiene repercusiones en nuestra propia época al afirmar el principio de igualdad de protección ante la ley. 09/08/2005 00:54 Comentarios » Ir a formulario |
El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable.
George Bernard Shaw. Detrás de todo bibliotecario debe haber un escritor. Pero como el mundo es contradictorio, estos hechos raras veces se combinan con un resultado dichoso. Esta weblog se ve mejor utilizando el navegador libre Mozilla Firefox Archivos
Temas
EnlacesBibliotecas, documentos, lectura
Mis textos predilectosTales y cualesSabor a gofio
Tantas mentiras...Otros |